viernes, 24 de abril de 2009

Labial

Usted no lo haga:

Usted no tome el labial sobre el escritorio, ese junto al computador.
Si usted estaba inserto en muchas conversaciones interesantes, si usted tenía muchos motivos para no recordar, ¿por qué tomar el labial? Abrirlo y olerlo, si usted sabe lo que pasará.
Es en efecto el mismo labial de tantas veces, seguramente algún familiar suyo femenino (o maricueco) lo ha dejado sobre el escritorio que tanto ocupa usted con alguna mala intención.
Si ya lo ha abierto, por favor, no cometa la estupidez de acercarlo a su nariz, de pensarlo dos segundos y olfatear fuertemente
El catador dice; “dulce olor a fruta artificial, impregna tu subconsciente trayendo al conciente tantas veces donde el labial fue importante, este mismo sabor y olor frutilla, con brillante marca colortrend sobre tus labios, sobre tu pecho, sobre…”
Ya no vale dar más instrucción, adelante imbécil, devora el labial, adelante todo muy bien. Angustiado por más recuerdos, ¿de cuándo no venían?, semanas, meses, ya estábamos bien y ahora, y ahora…

Usted cierre el labial, usted déjelo fuera de su vista, usted no repita esto y volveremos a estar bien.

2 comentarios:

Pea dijo...

Dios mio, si incluso un labial puede ser la llave a los recuerdos no hay nada que hacer.
Personalmente jamas me he podido pintar los labios porque me como la pintura, o las uñas porque tambien me como la pintura.
Demasiado ansiosa quizas.
Vivimos de las instrucciones que no obedecemos, para que estan?, si no estuvieran no lo hariamos.
Las leyes fueron hechas para romperse, al parecer asi es.
Amen.

inabsoluta dijo...

No sé por qué cresta me dejé caer por acá (quizás fue porque vi un comentario que me dejaste hace diez mil años); pero qué bueno, ya que lo que escribiste me pareció muy buen texto :D

Cada vez nuestra generación se mimetiza más con Cortázar (lo cual es sin duda una evolución de la especie jajajajaja)

Miae ;)