martes, 26 de abril de 2011

YOUTH II (extracto)

No sabía hablar antes de ver,
Por su puesto que menos,
Menos sabía cantar.

Antes de ti
Ya era la palabra,
Pero Antes de ti
El verso no tenía sus alas.

Me recuerda la primera vez que vi tu cabello
Ser llevado por el viento,
Los vientos solían correr con mayor prisa en tu presencia
¿O era el mundo en general quien se apresuraba a sentirte?
Me prometí a mi mismo amarte por siempre,
Tan solo un saludo
Bastó para comprometerme con el infinito,
Me bastó un roce de mejillas para creer que serías el monumento
De mil poemas y dedicatorias lanzadas al mundo.
¿Por qué tuve que enamorarme con aquella velocidad?
Imité a la luz viajando en busca de un planeta a quien acoger
Con su tibieza y hermosura,
O puede que no haya sido verdadero amor

¡Puede que esa primera sensación que nos ha atrapado
A muchos
No sea más que una página mal ezcrita en el libro
De las confusiones y conceptos reinventados
A la fuerza!

¿O es que el diccionario nos ha enseñado a amar?
¿Nos ha contado lo qué es el verdadero amor?
En las paredes del primer Salón alguien ha escrito:
“Cada persona que ha amado
Reinventa el sentimiento conforme sus propias expectativas,
Todos hemos sido en algún momento un mal poeta”

Pero olvidemos aquello,
¿Sólo he venido a quejarme y sollozar?
¿Pues de qué puedo culparte?

Ambos nos mentimos,
Fue mutua la desgracia de llorarnos un sin sentido;
Y esa celopatía de cuarto encerrado
Cargado con humo de cigarro y olor
A cuerpo sudado.
Más de alguna vez sólo nos buscamos por el placer
De gritarnos una tarde entera
A los rostros cien agonías y catarsis,
Bajo la ardiente mano de un sol que apenas nos ceñía
Un ojo por mi avara ventana.
¿Aquello fue el amor?
Todo ese caos…
Nos creíamos Dioses tal vez,
Buscando algún orden para nuestro nuevo universo;
De tu espalda hubiera arrancado lunares
Que enviar al cielo para crear nuevas estrellas y constelaciones,
El destello de tus cien risas diarias hubieran sido
Las novas que iluminaran mi habitación,
Algo de luz…
Para todos esos poemas que debía dedicarte
Cuando la noche nos caía
Casi aplastándonos a uno sobre el otro.

Porque después de todo

Gracias a ti
El verso comenzó a volar libre
Por mi cráneo

Y

Gracias a mí
Aprendiste a identificar y rechazar
A los idiotas de tu mañana.

1 comentario:

Valerie in Wonderland dijo...

Creo que habrá discusión.
Porque ese cuadro de Fuseli tiene tanta simbología como academicismo y toques de lo sublime que quizo pintar en algún momento.

Asume que sólo te gusta porque aparte de pintor fué escritor!

xD