domingo, 21 de junio de 2009

Follow The Reaper (Persigue al segador)


Antes que todo una pequeña aclaración; No me gusta escribir ni leer poemas o cuentos corta vena, o sea, donde corre la sangre, suicidios, muertes y el cielo es negro. Me carga la gente que escribe así y de hecho, creo los llegó a detestar. Pero esta vez hago una excepción, explico…
Children Of Bodoom es una de mis bandas preferidas y estoy muy feliz porque vienen a Chile, me introdujeron en el metal y es la banda de la que me sé más temas en teclado y piano (unos 30), y es la única banda que permito me venga a hablar del fin del mundo, cortarse las venas y que todo está negro, porque lo hacen con estilo, como verdadera poesía y no como un cliché.
Por eso he decidido hacer un poema por cada disco que tengan y mostrarlos aquí. Cada disco es un color, una historia, un sufrimiento diferente cantado como una elegía. No cliché de adolescente suicida que quiere dar pena. Nada de eso.
Este es el tercer disco “Persigue al segador”, color azul, 9 canciones.


I Follow the reaper
II Bodom after midnight
III Children of decadence
IV Every time I die
V Mask of sanity
VI Taste my scythe
VII Hate me!
VIII Nothern Comfort
IX Kissing the shadow




La vida podría ser hermosa para cualquiera, pero…


De todas las flores querías hacer una
Y cada día era la oportunidad de marchitarlas,
Cuando el sol venía cayendo y hacia arriba la luna
Veías un cementerio de aguas azules lleno de almas,
Reflejo de tu locura y más oscuros temores
Y cada tumba una última línea que escribía “perecía”.
Cuando la luna venía cayendo le ocultabas tus amores
Esos otros de los que nunca supo y temía.

Corriendo tras la cobertura de un claro de luna,
Infidelidades que nunca sospechaste, lamento la mentira,
Mas aún lo nuestro se terminó de podrir en el fango de mil dunas
Pues tú leías en mis ojos esas heridas.
No habrá mañana, no habrá esperanza,
No para nosotros llenos de lagunas oscuras
De agua azul y fría sin amor o alianza,
Era una canción de tortura.

Resplandor débil de una vela dentro de mi vida
Muriendo despacio como un fuego en lluvia torrencial,
Gritos atroces de incomprensión en una lira,
Ya no éramos una pareja, sólo guerra demencial.
Sin chispas de esperanzas por dentro,
Te quebré las alas, ya no podrías volar alto…
Pero era tan real la mentira, dáñame de nuevo si miento,
Tan dulce cubrir el frío viento en nuestras mentes con un manto.

¡Las voces me están llamando!
Sé tú mi noche, será del diablo sólo un suspiro.
Y con cada pelea, cada vez que huías llorando
Perdía la máscara de mi sanidad y te aniquilo.
Pecado de luz trastornada en corrupción
Es porque el día más largo crece en solsticio,
Y hasta ella pierde su sanidad en la confusión
Ya somos dos en guerra sin ofrecimiento de armisticio.

Sonaba un coro de ángeles en la iglesia,
Me miraban sonrientes insinuando la venganza de Dios en guadaña.
En cuantos rezos no pedí perdón, una absolución dilatada espesa,
Sólo una confesión él decía, de ocho frases como una araña.
Yo no quería decírtelo, yo sabía que nos separaríamos,
El día que eso pasara quería que recordaras algo de mí
Que al menos en algo fui perfecto, cuando prometí que nunca nos mentiríamos,
Si quieres ódiame no te culpo, al menos ni esto leerás, no llegará a ti.

Si estamos separados, si nunca más nos juntamos,
Al menos tendrás un recuerdo que resulta ser mentira,
La más agria de todas para mí, que sólo tu y yo nos amamos,
Que nunca hubo otra, ¿eso es lo que querías?
La luna está alta y con orgullo
Me dice que nunca nadie más me elevará al cielo,
Será mi eterno castigo en frías noches de soledad y mormullo
Donde sólo mi imaginación me acompañará con esmero.

Aun configuraste una dulce venganza inconciente,
Esperaste luego de todas esas lluvias y pasión
Para confesarme tu más secreta verdad latente,
Que danzabas con frío y con calor de corazón,
Que tus miradas y labios no eran sólo de caballeros…
Fue una espada helada a mi mente ya agitada,
El principio del fin definitivo austero
Pues ahora tú buscabas tu aliada.

Desde lo alto las sombras me sonreían,
Y mientras más me dolía más yo te buscaba,
Era una incoherencia del orgullo que mentía
Mientras tú corrías libre sin nada que te atara.
Y en cada tumba una última línea que escribía “perecía”
Entre labios iguales que dabas me apuñalaba el dolor,
Y el cielo pensará que lo merecía
Y que nada de esto acabará sin confesión.

Sin que yo te cante el último canto de dolor,
Donde vendrá de tu parte la final decepción.

1 comentario:

§♫*€lisa*♫§ dijo...

hola

te leí en el blog de miae
y te felicito por la iniciativa y el coraje de escribr versos rimados en Poesía libre
cosa que por lo general no es bien visto por muchos autores
cosa que yo no comparto porque igual los hago jajaja

Lo que he leído me ha parecido muy original , hacer un poema a cada uno de los cds de este grupo musical y más ponerle un color identificativo , lo hace ser innovador y llamativo.

Un saludo de paz
y que tengas un día precioso:=)